Este es el tramo más importante. Muchas personas lo hacen apuradas y se equivocan en detalles simples.
Ingresá al sitio oficial de Santander
- Entrá a la sección de Personas
- Elegí Tarjetas de crédito
- Seleccioná la tarjeta que mejor encaje con tu perfil (básica, gold, etc.)
Completá el formulario con datos reales y consistentes
- Datos personales (DNI, fecha de nacimiento, domicilio)
- Datos laborales (empleo, actividad, antigüedad)
- Datos financieros (ingresos aproximados, banco, etc.)
Revisá antes de enviar
Es común que un número mal cargado o un domicilio incompleto frene el proceso.
- Correo bien escrito
- Celular activo
- Dirección con altura/piso/depto si aplica
Esperá la evaluación crediticia
En esta etapa, el banco suele consultar:
- Veraz / Equifax
- Registros del sistema financiero (por ejemplo reportes regulatorios habituales)
- Historial interno (si ya fuiste cliente)
Recibí la respuesta (24 a 72 horas hábiles, en promedio)
- Si aprobó: te informan cómo sigue
- Si no: podés volver a intentar más adelante, ajustando el perfil
Envío y entrega
- Si la tarjeta se aprueba, suele enviarse a domicilio
- Seguí el estado desde los canales del banco
Bloque útil:
- Si tu trámite “queda en revisión” varios días, es común: el sistema valida datos.
- Si te piden documentación extra, respondé rápido para no reiniciar la evaluación.
Qué evalúan para aprobarte y cómo impacta en tu límite
A mucha gente le pasa que consigue tarjeta, pero con límite bajo. Eso no significa “mal perfil”: muchas veces es una entrada gradual.
Factores típicos que influyen:
- Ingresos (nivel y estabilidad)
- Antigüedad laboral o continuidad como monotributista
- Nivel de endeudamiento (cuotas, préstamos, otras tarjetas)
- Historial de pagos (puntualidad)
- Datos consistentes (domicilio, actividad, contacto)
Cómo mejorar tu perfil (sin promesas):
- Pagá a tiempo (aunque sea el mínimo, mejor el total)
- Evitá usar todo el límite
- No acumules muchas solicitudes simultáneas
Autoridad (contexto real): la lógica detrás de esto es control de riesgo crediticio. Los bancos suelen empezar con límites conservadores y ajustar según comportamiento.
Uso inteligente: reglas simples para no endeudarte
Si ya intentaste “ordenarte” con la tarjeta y te frustraste, es común: nadie te enseña esto con claridad.
Reglas prácticas (listas):
- Usala como débito: gastá solo lo que podrías pagar
- Cuotas solo para compras planificadas (electro, estudios, salud)
- No mezcles gastos fijos con cuotas largas
- Dejá margen libre (no la lleves al 100% del límite)
Confiabilidad: la tarjeta no es “buena” ni “mala”. Funciona bien cuando se usa con estrategia y control.